Te llamé con un mar de ósculos heridos.
Toqué tu hálito con afán todos mis días.
Cómo amalgama fuerte abracé tu puerta,
entre la iridiscencia tarde y temprana.
Escuché concupiscencia vaga y muy cierta.
En un cielo despierto añorandote cómo mi amada. Pero tu finges serena que eres mi hermana.
Con risa sería pero burlesca
te encontré un día casi despierta.
Si comencé perdiendo mi alegría
Terminé ganando más valentía.
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Autor:
Sierdi (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de febrero de 2026 a las 11:07
- Categoría: Amor
- Lecturas: 39
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Jaime Correa, Carlos Baldelomar, Poesía Herética, El Hombre de la Rosa, Lualpri, JoseAn100, marius v b, Mauro Enrique Lopez Z., David Arthur, Salvador Santoyo Sánchez, Nelaery, alicia perez hernandez, MISHA lg, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios1
Preciado y genial tu hermoso poema estimado poeta y amigo Sierdi
Saludos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
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