Otra vez probé el sabor de la victoria,
sabía amarga, como cerrar una relación.
La tomé solo; quería perder la memoria,
pero terminé llorando con más emoción.
Cambié la victoria por una corona,
un sabor más dulce, pero no cambió nada;
mismo recuerdo, mismo gesto, no me perdona,
solo está sentada a mi lado, callada.
Dejé la corona para ser un indio,
quise buscar la respuesta en las estrellas,
pero no se ven dentro de este presidio;
me conformé con alinear las botellas.
Terminé en un rancho escondido,
acostado entre magueyes y remordimientos.
Fui tonto: el alcohol no cura al herido,
solo le hace olvidar momentos.
-
Autor:
Daniel RM (
Offline) - Publicado: 23 de febrero de 2026 a las 05:49
- Comentario del autor sobre el poema: Léanlo normal y después vuelvan a leer pero las palabras corono, Victoria, indio, estrellas (Heineken) y rancho escondido veanlo como marca de cerveza muchas gracias por leerlo
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 34
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel RM, Tommy Duque, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Poesía Herética, El Hombre de la Rosa, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios2
Lo mejor, el rancho escondido ✅
Saludos Makoto Yuki
Preciado y genial tu hermoso poema estimado poeta y amigo Makoto
Saludos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.