Era divina y preciosa
siempre de seda vestida;
cuya pasión desmedida
era de ninfa fogosa.
Tierna, sensual y mimosa,
siempre de amor encendida;
¡Era divina y preciosa
siempre de seda vestida!
Era del fuego la diosa,
siendo la tea encendida
donde fundiera mi vida;
¡porque su estampa gloriosa
era divina y preciosa!
Autor: Aníbal Rodríguez.
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Autor:
Rafael Escobar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de febrero de 2026 a las 12:24
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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