_Fábula del caracol_
Caracol pequeño y lento
miró al ave en el cielo:
Yo también quiero volar,
subir alto en pleno vuelo.
Se trepó sobre una hoja
esperando despegar;
vino el viento juguetón
y lo hizo rodar.
Tristecito suspiró
bajo sombra del nogal,
cuando habló vieja tortuga
con consejo maternal:
Cada cual tiene un regalo,
no lo quieras cambiar;
tu paciencia es tu tesoro,
déjala brillar.
El caracol entendió
con sonrisa verdadera:
ser constante paso a paso
es su forma más sincera.
EmilioDR
Febrero 20/26
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Autor:
EmilioDR (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de febrero de 2026 a las 15:58
- Comentario del autor sobre el poema: Moraleja: No es más grande quien más vuela, si no quien sabe avanzar. Saludos poetas.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 165
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, Poesía Herética, MISHA lg, Salvador Santoyo Sánchez, alicia perez hernandez, Violeta, Javier Julián Enríquez, Rafael Escobar, Nelaery, Tito Rod, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, El Hombre de la Rosa, Henry Alejandro Morales, rosi12, Ysabel Gonzalez, AnnaSerena28, David Arthur, Freddy Kalvo, Ricardo Castillo., Classman, JUSTO ALDÚ, Antonio Portillo, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, Lourdes Aguilar, antonio cuervo, Francisco Javier G. Aguado 😉

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Comentarios8
bella fabula poeta muy dulce
gracias por compartir
Cada cual tiene un regalo,
no lo quieras cambiar;
tu paciencia es tu tesoro,
déjala brillar.
El caracol entendió
con sonrisa verdadera:
ser constante paso a paso
es su forma más sincera.
besos besos
MISHA
lg
Muy buena fabula con una moraleja muy certera. saludos y gracias Emiliano.
Muchas gracias, estimado amigo Emiliano, por este reflexivo y bello poema, en el que se percibe una introspección sobre la aceptación de la propia naturaleza y la valoración de las virtudes intrínsecas. En este sentido, el poema expone la aspiración del caracol a emular el vuelo del ave, un anhelo que culmina en una experiencia de frustración. Por su parte, la intervención de la tortuga, con su consejo maternal, introduce la idea central: cada ser posee un don único, y la paciencia, en el caso del caracol, es su mayor fortaleza. Así, la conclusión del relato, expresada en la sonrisa del caracol, simboliza la comprensión de que el progreso constante, paso a paso, es la esencia de su ser. Considerando esto, este poema transmite la idea de que la verdadera grandeza reside en la perseverancia y en la autenticidad, más que en la búsqueda de logros ajenos a la propia esencia. Por lo que el caracol, al aceptar su ritmo, demuestra que el avance genuino se fundamenta en la constancia y en la valoración de las propias capacidades.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Estupenda máxima para aquellos que pretenden ser lo que natura no les dio, igual que aquellos que se enredan en sus pies tratando conquistar con mentiras la voluntad de sus congéneres. Mi felicitación viaja hacia ti con mi fraterno abrazo y muy leal aprecio a tu noble amistad.
Bonita fäbula.
Cada uno tiene su papel en el mundo.
Hay que ver las diferencias y aceptarlas.
Muchas gracias, Emiliano.
Saludos.
Hermosa fábula.
Un fuerte abrazo.
Hermosa metáfora sobre la identidad. A veces perdemos el tiempo mirando el cielo ajeno sin valorar el tesoro de nuestra propia paciencia. La intervención de la tortuga le da un peso de sabiduría ancestral que cierra perfectamente con la moraleja: la verdadera grandeza no está en la velocidad o la altura, sino en la autenticidad y el reconocimiento de nuestras propias virtudes.
¡Un gran aporte para el portal!
Saludos
Bonita enseñanza en tus versos mi estimado amigo Emiliano. Agradecido.
Un abrazo fraterno.
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