Por ti, por tus ojitos,
me encuentro frente a ti,
dejando de ser yo en ratitos,
para ser solo un ser para ti.
Afuera dejo mis querencias,
renuncio a recuerdos de amor;
me visto de sonrisas y paciencias,
me abrigo con mi mejor humor.
Ojitos! No te equivoques,
que no es reproche lo que digo;
orgullo en tu ser provoque
mi obra te hará testigo.
Pues aunque el trabajo es duro
y la paga en moneda helada,
el verdadero sueldo es seguro
el brillo en tu mirada.
Escuchando el “ahhhh”
al responder tu pregunta
o ese “así nomas era?”
al resolver un problema.
Mi remuneración es que te alejes
con la alegría del saber adquirido,
que en tu actuar y pasos reflejes
el legado humilde que te he ofrecido
Otros ojitos hoy deciden,
Reiterar tu misma osadía
y aunque los tuyos me olviden,
quedan en mi… y en esta poesía.
Silvana Ibáñez
17/08/25
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Autor:
Silvana Ibáñez (
Offline) - Publicado: 20 de febrero de 2026 a las 10:46
- Comentario del autor sobre el poema: A esos ojitos que me han acompañado en esta tarea amada de ser docente...
- Categoría: Amistad
- Lecturas: 21
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, alicia perez hernandez, Poesía Herética, Salvador Santoyo Sánchez, EmilianoDR, Carlos Baldelomar, Rafael Escobar, Mauro Enrique Lopez Z., Tommy Duque, SOY.-

Offline)
Comentarios3
Hola Sil...
Gracias por compartir tus letras.
Ten un bonito día.
Pues aunque el trabajo es duro
y la paga en moneda helada,
el verdadero sueldo es seguro
el brillo en tu mirada.
Gracias poeta Silvana.
Saludos cordiales.
Es que la sensación que nos llena con ese “ahhh” es la razón que nos motiva a enseñar.
Me encanta el poema, refleja lo que como docente una siente.
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