Te Extraño Antes de Tenerte 

jesus alberto porras

 

 

La he vuelto a ver

como el relámpago dorado que despierta la mañana,

como esa brisa marina

que se derrama lenta sobre mi piel

y me deja temblando de sal y deseo.

Eras la luna inclinándose sobre el mar,

amándose en silencio,

rozándose sin palabras

mientras el horizonte cerraba los ojos.

Y mi alma —esta vieja náufraga—

quedó suspendida en tu nombre,

pronunciándolo cada amanecer

sin saber siquiera cómo llamarte,

sin saber si existes más allá de mi delirio.

Te necesito

como el agua necesita su cauce,

como el aire busca un pecho donde habitar.

Eres la respiración secreta de mi esperanza.

La ilusión volvió a florecer en mis manos

como una rosa obstinada en medio del invierno.

Si las noches fueran eternas,

que se queden detenidas en tu sombra,

que el tiempo se arrodille a tu lado

mientras mi corazón aprende tu forma.

No sé si perteneces a otro cielo,

si eres promesa o recuerdo,

si eres libre como el viento

o jardín cerrado.

Pero sé

que sin ti

el alba me duele.

Te extraño incluso antes de tenerte,

te pienso incluso antes de soñarte,

y en mis sueños —donde nadie nos juzga—

te amo

con la profundidad callada

de todo lo que aún no ha sucedido.

 

 

 

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Genial tu hermoso versar estimado poeta y amigo Jesús
    Recibe un abrazo desde España
    El Hombre de la Rosa



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.