Vinieron cinco mocitos
bajando por la pendiente.
De fuego sus cuerpos eran,
y en su interior de aguardiente.
Uno más uno
igual a cero.
Niñas del agua encontraron
frescas como primaveras.
Con los ojos entornados,
de la mar, en su ribera.
Cero más cero
igual a ciento.
Cabellos rubios y al viento.
Con los cuerpos de gardenias
eran cinco niñas, cinco,
como cinco rosas nuevas.
Menos es más.
Todo es la nada.
Sus cinco sueños habían
abierto, al mar, cinco puertas,
y el mar entraba y salía
trayendo barcas desiertas.
Caracolillo
illo, illo… Pillo
Sin coplas ni cascabeles
llegó la noche nochera,
para vestir de azabache
la playa, el mar y la sierra.
Tiñe la tarde
las aguas de oro.
Crecen las barbas del beso.
Crecen y siguen creciendo.
Y una tijera de plata
me ha cortado, hasta el aliento.
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Autor:
CHIKITO (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de febrero de 2026 a las 14:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
Comentarios1
Hermoso poema de álgebra fabricado, entre rosas frescas y los signos de más y menos, con tijeras lo has cortado.
Saludos poeta CHIKITO 👍
Salvador Santoyo Sánchez, cada poema tiene su esencia vestida de metáfora, es así que el poeta se libera desnudando pesares y sueños fallidos. Siempre he pensado que un buen poeta tiene mucho que decir, pero poco que hablar. Te mando un gran saludo hasta tu maravillosa tierra.
MI EPITAFIO
Cama de tierra roja
con doseles de olivo.
Sábanas de amapolas.
Dormiré en el olvido.
Que me arrullen los aires
que van meciendo el trigo
con perfume de hinojo
de romero y tomillo.
Dormiré sin testigos.
En la noche callada
de la vid al abrigo,
la luna me acompaña
como a un viejo amigo.
Dormiré más tranquilo.
Tienes toda la razón.
Es un magnífico epitafio,
Recibe saludos poeta Elias.
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