Salí a caminar y el viento oceánico
golpeó mi rostro provinciano,
mientras ardía en mis vísceras
un rumor de mar desenfrenado…
En silencio crucé las calles y avenidas
en un ejercicio de tiempo y espacio;
las nubes rozaban los horizontes
revelando un conjunto de miradas…
Desde mi corazón un repique de voces
insultaba los días que se fueron sin nada;
Bajo el brazo de una estampa marina
a lo lejos rumiaban astros extraños…
El destino quebró las lejanías
con una espada de innegables;
Se fueron los pasos y en silencio
un día sin horas me llenó de melancolías.
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Autor:
edgardo vilches (
Offline) - Publicado: 19 de febrero de 2026 a las 09:23
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 43
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., El Hombre de la Rosa, kiry, alicia perez hernandez, Sergio Alejandro Cortéz

Offline)
Comentarios1
Con tu bella pluma versas maravillosas palabras
Saludos de tu amigo Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Siempre es un gusto saludarte. Un abrazo desde los paisajes costeros, isleños, aislados y fríos del sur de Chile
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