No tengo una voz
sino mareas.
Corrientes murmuran,
mi mar primigenio.
No ruta, no flecha,
sino redes en seno líquido;
espirales
tejidas en flor.
No tengo sueños.
Son libélulas perdidas,
salpicando la oquedad
con sus prismas.
Rozan inciertas,
ondean la seda,
crean fractales
de luz, pulsando.
Claridad efímera,
tiembla al iluminar
la obscura tinta
con filos de oro.
Mi océano canta.
La espuma escribe.
Las letras nacen,
esfumándose.
-
Autor:
Ireri Amezcua (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 17 de febrero de 2026 a las 20:22
- Comentario del autor sobre el poema: Yo he tocado la frontera donde el orden conoce al caos del que todo puede surgir, donde se encuentra Tiamat y las formas se recrean para que todo siga evolucionando. Siento ese límite vivo conversando dentro de mi cuando escribo. QUIERO MEJORAR, ES BIENVENIDA LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: LIMINAL.

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.