Mi amada montaña

Andres navarro garrido

Mi amada montaña

Ya no me esperan tus riscos al alba,
ni el canto agudo del viento en la arista.
Mis dedos tiemblan donde antes fueron garras,
y mi paso, firme ayer, hoy… ya vacila.

Pero tú aún sigues viviendo en mi cuerpo,
como un eco de antaño en cada hueso.
Y en cada cicatriz, cada recuerdo, cada silencio,
queda un gran  retazo de cielo y de esfuerzo.

Siempre fuiste mi casa, montaña callada.
Mi gran confidente de nieves y estrellas,
donde el dolor se hacía madrugada
y el miedo me enseñaba a mirar más cerca.

En tus abismos hallé mi medida,
y en tus alturas, la fe que no se nombra.
Para ti fui hoja, fui grito, fui lluvia vencida,
También hombre pequeño ante tu gran sombra.

Hoy ya te contemplo sin ansias ni prisas,
ya no me urge alcanzar ninguna otra cima.
Ya he comprendido que hay otras alturas
que solo se conquistan alzando la vista.

Gracias, por ser para mí siempre raíz y horizonte.
Gracias, por cada piedra, cada sol poniente.
Te dejó mi cuerpo, pero nunca mi mente.
Seguirás viva en mí y…. así eternamente.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios3

  • El Hombre de la Rosa

    Con tu bella pluma versas maravillas estimado poeta y amigo Andres
    Aaludos de Críspulo desde España
    El Hombre de la Rosa

  • Violeta

    Este poema esta verdaderamente muy bonito y encadora naturaleza en su amada montaña, saludos.

  • JUSTO ALDÚ

    Coincido plenamente con lo dicho por Violeta. Muy bonito el poema.

    Saludos



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.