LA MISMA RAÍZ
Antes del beso fuimos orilla,
dos soledades queriendo hablar.
Tu risa abrió la puerta sencilla
donde mi invierno pudo entrar.
No hubo promesas ni juramentos,
solo la mesa… pan y verdad.
Y en lo pequeño creció el momento:
amor nacido de la amistad.
Nos floreció la misma raíz
en tierra honda del corazón.
Eres mi amor y también país,
mi casa abierta, mi dirección.
Si el mundo tiembla y se vuelve gris,
tu mano dice: «permanezco aquí».
Fuimos abrigo sin darnos cuenta,
luz encendida en lo natural.
Tu nombre vive donde se asienta
mi fe más simple y mi voluntad.
No sé en qué hora cambió la savia,
cuándo la rama se hizo querer…
Solo sé: tu voz me labra
un sitio claro donde volver.
Y si la vida nos parte el día,
y si el silencio quiere vencer…
Vuelvo a la misma semilla
donde aprendimos a florecer.
Nos floreció la misma raíz,
nunca supimos cuándo ocurrió.
Éramos dos y ahora hay un latir
que en ambos pechos se repartió.
Si el tiempo borra lo que escribí,
tu nombre sigue… creciendo en mí.
Creciendo en mí,
la misma raíz.
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de febrero de 2026 a las 00:08
- Comentario del autor sobre el poema: Convierto nuestra memoria compartida en música lenta y raíz viva. Este blues íntimo respira verdad cotidiana —mesa, pan, invierno, casa— y la vuelve territorio de nosotros. Nuestra historia se reconoce en cada verso: primero la amistad, luego la savia que sube sin anunciarse. Hay en lo que vivimos una ternura serena que no necesita grandilocuencia: basta tu mano que permanece. Mañana, al danzarlo, no celebro solo una fecha: celebro el milagro discreto de haberte encontrado y de haber florecido juntos desde la misma raíz. 🌹 Para ti con amor.🤫😉
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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