Autor: Darío Daniel Lugo
Muchos miran el mundo desde afuera;
yo aprendí a mirarlo desde adentro,
donde la luz llega tarde
y el tiempo no termina de nacer.
No recuerdo la última vez
que el brillo tocó mi rostro;
se fue sin decir nada,
como quien se cansa de esperar.
Caminar de la mano
siempre fue un sueño difícil:
las espinas entraban primero,
y después la piel,
y después el alma.
La oscuridad, cansada de verme caer,
se hizo mi única aliada.
En su silencio aprendí
a guardar lo que otros pierden
y a perder lo que otros guardan.
A veces siento
que nada está perdido en el espacio,
que solo vaga lo que uno suelta
para poder seguir respirando.
Y sigo,
no hacia afuera,
sino hacia ese punto mudo
que late detrás de mí,
como un secreto
que todavía no sabe nombrarse.
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Autor:
Dario Daniel Lugo (
Offline) - Publicado: 17 de febrero de 2026 a las 00:04
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 37
- Usuarios favoritos de este poema: Beatriz Gome, Rafael Altamirano, Juan Recalde, Sofia Benitez, Marie Paule, El Hombre de la Rosa, Ester Dos santos, Elisabeth Maldonado, Gorge Estecher, Francisco Ferreira, Magali Cabañas, Ana Neriz, Marcos Ferras, Karina Coronel

Offline)
Comentarios1
Con tu bella pluma versas maravillas estimado poeta y amigo Dario
Aaludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
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