Mi religión es tu rostro
y mi bendición tus labios,
mi oración tus bellos ojos,
mi salvación tu regazo.
Me postro ante tus silencios,
peregrino tras tus pasos,
ayuno de mis deseos
por un instante a tu lado.
Quiero atraparte en mis sueños
y te escapas todo el rato.
Eres como el suave viento:
me besas y huyes volando.
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Autor:
El desalmado (
Online) - Publicado: 16 de febrero de 2026 a las 09:18
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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