El desalmado

MI RELIGIÓN

Mi religión es tu rostro

y mi bendición tus labios,

mi oración tus bellos ojos,

mi salvación tu regazo.

 

Me postro ante tus silencios,

peregrino tras tus pasos,

ayuno de mis deseos

por un instante a tu lado.

 

Quiero atraparte en mis sueños

y te escapas todo el rato.

Eres como el suave viento:

me besas y huyes volando.