No sé dónde estoy.
La luz es suave,
el silencio también.
El frío ya no pesa,
me arropa.
El corazón late lento,
como si se estuviera despidiendo.
Alguien me invita a bailar.
No hay miedo.
Solo calma.
Un paso ligero,
un giro lento.
Mis manos se sueltan del mundo,
mi cuerpo se vuelve brisa.
Y en ese último compás,
cierro los ojos…
y descanso.
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Autor:
star (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 16 de febrero de 2026 a las 04:28
- Comentario del autor sobre el poema: A veces no es el final lo que llega, sino el descanso que tanto necesitábamos. Soltar también es paz. Dejarse llevar también es amor.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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