- Dedicado a Alan López
Mañana tardía, sin penas ni glorias.
Dos toques en la puerta: tock tock.
La ventana se abre al tiempo de mi pecho desgarrado.
Hay un silencio doloroso.
No son manos, tampoco golpes de puño.
Te escucho al otro lado.
Escucho que la besas.
Tock. Uno más.
Escucho tus suspiros; la mujer se siente exaltada.
Tock.
¿Son sus cabezas chocando en mi puerta?
Siento, tras la fina pared, cómo la tocas,
cómo la miras,
cómo la deseas.
Lo que no siento es eso…
la divina y dolorosa sensación.
Detente.
si no quieres pasar la vida junto a ella.
Oigo su debilidad,
su vulnerabilidad a tu merced.
El excitante acto se vuelve impuro, insignificante.
Tock. Tock.
Segura estoy de que es su cabeza
¿No saben que estoy aquí?
Tock. Tock. Tock.
¿Les apasiona la violencia?
Tal vez así logras tu objetivo:
que se estremezca.
La tientas,
débil y dulce piel carnosa.
El frío me recorre,
me abraza,
me perdona.
Me consuela
al haber escuchado
cómo la seduces,
frenéticamente.
Tock.
Suave, lento.
Van despacio, frenando.
¿La viste llorar?
Yo estoy llorando.
La puerta se abre.
La ventana se cierra.
Finjo la demencia.
Finjo amarte todavía.
La veo irse.
Está perdida.
No sabe quién eres.
Yo lo sé.
Y voto por mi silencio.
Te amo.
-
Autor:
dennis p. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de febrero de 2026 a las 02:12
- Comentario del autor sobre el poema: siempre lo amare.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Poesía Herética

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.