La vida me enseñó a escuchar y callar,
el silencio es la puerta
por donde pasan las ideas.
Me enseñó a amar y a odiar,
pero no odiar a mi clase obrera,
sino verla como semillero
del amor hacia un ser humano íntegro.
Odio hasta la médula al sistema
económico, social y político,
porque ha hecho de los míos
seres individualistas y egoístas
para con su misma clase.
Le ha arrebatado el amor a mi clase,
le ha dado un amor irracional,
donde el individuo es lo único que importa.
La vida también me enseña a luchar,
y en la lucha aprendí a perdonar,
a nunca olvidar,
a no traicionar.
Tú, amada mía,
me enseñaste a llorar.
Y cuando mi llanto se vuelva ámbar,
será canto en la garganta de mi clase,
será abrazo que rompe las cadenas,
será amor que nace del odio al sistema.
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Autor:
Jose Hugo Rubio River (
Online) - Publicado: 15 de febrero de 2026 a las 02:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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