Jose Hugo Rubio River

Tu me enseƱaste

La vida me enseñó a escuchar y callar,  

el silencio es la puerta  

por donde pasan las ideas.  

 

Me enseñó a amar y a odiar,  

pero no odiar a mi clase obrera,  

sino verla como semillero  

del amor hacia un ser humano íntegro.  

 

Odio hasta la médula al sistema  

económico, social y político,  

porque ha hecho de los míos  

seres individualistas y egoístas  

para con su misma clase.  

 

Le ha arrebatado el amor a mi clase,  

le ha dado un amor irracional,  

donde el individuo es lo único que importa.  

 

La vida también me enseña a luchar,  

y en la lucha aprendí a perdonar,  

a nunca olvidar,  

a no traicionar.  

 

Tú, amada mía,  

me enseñaste a llorar.  

 

Y cuando mi llanto se vuelva ámbar,  

será canto en la garganta de mi clase,  

será abrazo que rompe las cadenas,  

será amor que nace del odio al sistema.