Tras

Marie Paule


AVISO DE AUSENCIA DE Marie Paule
Buenos, buenas...
Estaré ausente durante más o menos un mes, hasta finales de marzo, un pequeño viaje...
Saludos a todos.

Tras

 

En ese presbiterio, de muro desolado

En la piedad ferviente, por tinieblas cristianas

En gran secreto oscuro, tras las clausas persianas

El voto de castidad resultaba olvidado.

 

Sin riesgo de castigo, a su vicio entregado

Un buen padre probaba la carne inmaculada 

Tan inocente, ingenua, protegida por nada.

Pues violaba a la infancia, su objeto desnudado.

 

A su dios invocaba, en la siguiente misa

Clamando, sin vergüenza, su discurso insidioso.

El prelado informado quedaba imperturbable.

 

Niño martirizado, del suplicio la presa

Él soportará su cruz, perpetuamente ansioso.

Despreocupación muerta, y silencio culpable.

 

Ver métrica de este poema
  • Autor: Maríe Paule (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 14 de febrero de 2026 a las 03:42
  • Comentario del autor sobre el poema: En este poema, sólo quiero denunciar lo que es, desgraciadamente, una REALIDAD, aunque sea violenta y sumamente incómoda de ver. Pienso que hay que romper el tabú, reconociendo la realidad y a sus víctimas. En ningún momento se trata de atacar una religión, ni de ofender a los creyentes. Dudé en publicarlo, pero las dos últimas palabras hablan por si mismas, me debo ser coherente.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 22
  • Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., Willie Moreno, ElidethAbreu, Poesía Herética
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Comentarios6

  • El Hombre de la Rosa

    Esplendida y grata forma de versar estimada poetisa Francesa y fiel amiga Marie Paule
    Recibe un abrazo desde España
    El Hombre de la Rosa

    • Marie Paule

      Muchas gracias por tu lectura y tu comentario, Críspulo.

      Un saludo cordial.

      Marie Paule

    • Salvador Santoyo Sánchez

      Lo que hay que entender, es que no se puede generalizar.
      Hay honrosas excepciones.
      Ha que dejarlo claro.
      Hay sacerdotes entregados a su ministerio.

      Saludos Marie Paule

      • Marie Paule

        Totalmente de acuerdo.
        Es obvio que no se puede generalizar
        -¡menos mal!

        Gracias por tu lectura y tu comentario.

        Un saludo cordial.

        Marie Paule

        P.D.
        Temía un poco las reacciones, más precisamente temía que los lectores creyeran que estoy generalizando, y no es el caso. Gracias por haber subrayado este punto.

        • Salvador Santoyo Sánchez

          Gracias a ti, porque no podemos cerrar los ojos ante tal realidad.
          El hombre es el n ser proclive al mal.

          Saludos poetisa Marie Paule

        • JUSTO ALDÚ

          El poema denuncia con dureza el abuso cometido por un religioso y, sobre todo, la complicidad del silencio institucional. La emoción dominante es de indignación y luto moral: no solo se expone el crimen, sino la traición al ideal espiritual que debería proteger a los inocentes. El tono es acusatorio, casi judicial, y convierte la escena en símbolo de una herida más amplia.

          En lo formal, el texto se acerca al soneto clásico con rima consonante y estructura sólida. El contraste entre vocabulario sacro (“piedad”, “misa”, “cruz”) y la violencia descrita intensifica el efecto crítico, subrayando la hipocresía del agresor y la pasividad del entorno. El cierre, con “silencio culpable”, funciona como sentencia ética que trasciende al individuo y apunta a la institución.

          Como crítica, el poema se inscribe en una realidad dolorosa: los múltiples casos de abusos sexuales cometidos por miembros del clero en distintos países, y los encubrimientos documentados durante décadas, han dañado gravemente la credibilidad de la Iglesia y causado sufrimientos irreparables a las víctimas. Señalar esta responsabilidad no es atacar la fe de los creyentes, sino exigir coherencia, justicia y protección real para los más vulnerables. La institución solo puede recuperar autoridad moral cuando reconoce los crímenes, repara a las víctimas y rompe definitivamente con toda forma de encubrimiento.

          Saludos.

          • Marie Paule

            «Señalar esta responsabilidad no es atacar la fe de los creyentes, sino exigir coherencia, justicia y protección real para los más vulnerables.»

            Gracias por haberlo entendido.

            Un abrazo.

            Marie Paule

            • JUSTO ALDÚ

              Si amiga. Asi es.

            • CARMEN DIEZ TORÍO

              Un poema que, más allá de religiones o creencias, me parece verdaderamente admirable, tanto por su estructura como por la fuerza y la belleza con la que has impregnado cada verso. Logras conducir al lector hacia un tema tan delicado como escabroso con una sensibilidad que no pierde firmeza en la denuncia. No es fácil abordar una realidad tan dolorosa y sin embargo tu escritura mantiene una dignidad que la hace aún más contundente.
              Hablar del abuso cometido por algunos sacerdotes —y subrayo algunos, porque generalizar sería injusto y restaría valor al propio mensaje— es necesario. Callar o mirar hacia otro lado solo contribuye a que estas heridas sigan abiertas. La denuncia no ataca la fe ni las creencias, sino los actos reprobables de quienes traicionan la confianza y la inocencia.
              Al mismo tiempo, es importante no perder de vista que existen personas dentro de la Iglesia y de otras confesiones que dedican su vida a ayudar a los demás con honestidad y entrega sincera. Reconocer el mal no significa negar el bien. Y quiero dejar claro que mi reflexión no parte de ninguna bandera religiosa, sino del respeto por la verdad y por las víctimas, que merecen ser escuchadas.
              Felicides por tu escrito, querida poetisa y gracia por compartir ,es un tema que incomoda pero que es necesario sacar a la luz. Feliz noche. Un abrazo

              • Marie Paule

                Muchísimas gracias, Carmen.
                Sólo son humildes versos, pero para mi fue como una necesidad de escribirlos.

                Un abrazo.

                Marie Paule

              • ElidethAbreu

                Poeta del Alma Marie Paule:

                Hoy he querido honrar la llama que cada uno de ustedes sostiene en silencio.
                En mi más reciente oda los he incluido, uno por uno, aunque no nombre rostros ni firmas, porque cada verso nace de la gratitud que siento por su palabra.

                • Marie Paule

                  Gracias, ElidethAbreu.

                  Un abrazo.

                  Maríe Paule

                • JUSTO ALDÚ

                  Amiga, hay mentes que se cierran ante verdades, otras disimulan los hechos brutales y los maquillan con "hay que verlo en su contexto histórico"

                  Hipatia (c. 355–415 d.C.) fue una filósofa, matemática y astrónoma de Alejandría, una de las mentes más brillantes del mundo antiguo tardío. Enseñaba filosofía neoplatónica, matemáticas y ciencia, y dirigía una escuela donde acudían alumnos paganos y cristianos.

                  Murió en el año 415, asesinada brutalmente por una turba de cristianos en medio de tensiones políticas y religiosas en la ciudad. El conflicto enfrentaba al prefecto romano Orestes con el obispo Cirilo de Alejandría. Hipatia, cercana al prefecto, fue acusada de influir en la disputa y se convirtió en blanco de fanatismo.

                  Históricamente, no hay pruebas de que la Iglesia católica como institución ordenara su muerte, pero sí se considera que el clima de violencia religiosa y la lucha de poder entre autoridades cristianas influyeron en el crimen. Su asesinato suele verse como símbolo del choque entre fanatismo y pensamiento libre.

                  La iglesia siempre ha traido esos males envueltos en sus "santos aposentos".

                  Hay serios abusos sexuales muy documentados a todo lo largo de América Latina, aquí en Panamá un sacerdote fue asesinado por abusar de jovenes.

                  Saludos



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