Calcinar

Poesía Herética

 

Para quienes han entendido que el amor, cuando arde sin freno, no solo ilumina, sino que calcina; para quienes han cambiado los susurros por aullidos, los sudarios por garras, y los tratos por pactos sellados con dientes en la piel. Que estos versos sean la ceniza que queda cuando el fuego ha devorado todo lo demás: testimonio brutal de que, a veces, ser cicatriz es la única forma de pervivir en el torbellino de dos espectros poseídos por la misma llama sin retorno.

 

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.