Supongamos,
que yo habito tu miedo
tan digno de respeto.
Que vives encariñado
de una frágil magnolia.
Que Dios no se ha enterado
que te he escrito versos
con plegarias inútiles.
Supongamos,
que vives en mi casa
y aún no me
conoces.
L.G.
-
Autor:
Lucía gómez (
Offline) - Publicado: 12 de febrero de 2026 a las 09:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.