Estoy dispuesto ahora
a resolver mi vida.
Una ecuación a los 63 años
me dice que el alma
como sustancia no existe.
Las matemáticas me recolocan
en la selva de lo ordinario,
nada extraordinario vive en mí
porque toda rutina es poca rutina.
El corcel que me llevaba
se detuvo en seco,
dejó de creer en su velocidad
y me lanzó por los aires.
Fue un primer aviso.
El alma ya no estaba conmigo
si es que alguna vez lo estuvo.
Los años son muchos años,
el tiempo los ha encogido en la distancia.
Mi año luz equivale a estos 63
vistos desde mi ignorancia malgastada
sin aprender a ser más luz,
más utopía, más diversión, más ofrecimiento,
más, más y más.
© Juan Andrés Silvente López
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Autor:
Juañaco (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 12 de febrero de 2026 a las 03:50
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 18
- Usuarios favoritos de este poema: JoseAn100, El Hombre de la Rosa, MISHA lg, Antonio Portillo, Salvador Santoyo Sánchez, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
A los 63 no se hace balance para enterrarse.
Se hace para afinar.
La ecuación podrá decir que el alma no es sustancia.
Pero el dolor de no haber sido más…
eso sí demuestra que hay algo que quiere expandirse. No estás derrotado.
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