DESENCUENTRO
Hoy me miro las manos
y parecen saber cosas que yo no.
Sostienen peso, cargan días,
resisten sin quejarse,
como si fueran de otro hombre.
Mi cuerpo avanza firme,
sube cuestas, empuja puertas,
no se rinde fácil.
Pero adentro…
adentro hay un silencio cansado
que no levanta ni la mirada.
Es extraño ser fuerte por fuera
y frágil por dentro,
como una pared sólida
con grietas que nadie ve.
A veces quisiera que mi alma
tuviera la misma musculatura
que mis brazos,
que también supiera resistir,
que no temblara cuando todo calla.
Y sin embargo,
quizá esta descoordinación
no sea derrota,
sino recordatorio:
que no soy máquina,
que no soy hierro,
que soy humano.
Y tal vez la verdadera fuerza
no está en lo que cargo,
sino en reconocer
lo que todavía me pesa.
© Corazón Bardo
-
Autor:
CORAZÓN BARDO (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de febrero de 2026 a las 23:58
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.