Su aroma, blanco jazmín
impregnando lindo cuello
sus dientes claro destello
su corazón un jardín.
Toda ella suave fragancia
grandioso bosque encarnado
verde fruto azucarado
vestida con elegancia.
Colgaban sus dos pendientes
de oro sus oídos bellos
cerca los labios ardientes
Su tibia voz era el sello,
nuestro romance silente...
¡Nadie, negaría aquello!
Todos los derechos reservados ©️
Salvador Santoyo Sánchez
10/02/2026
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Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 11 de febrero de 2026 a las 13:33
- Comentario del autor sobre el poema: Este ritmo musical, es a petición de la juventud, ya que es el ritmo que bailan con gusto en la actualidad. es Huapango
- Categoría: Sin clasificar
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Online)
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