UN LIBRO DE ANDAR POR CASA

gaspar jover polo

UN LIBRO DE ANDAR POR CASA

 

De vez en cuando, vuelvo a leer

Rayuela y me encuentro la sorpresa

de que sigue siendo el mismo libro.

Se trata de un libro viejo,

de uno de andar por casa,

de la mesita de noche, tal vez, al cuarto despacho,

con algunas hojas sueltas

y al que la inteligencia artificial

no ha llegado.

Este libro sigue siendo una obra escrita

por un autor competente

aunque nunca satisfecho, y aquí sigue intacta

la Maga, su personaje fetiche,

por la ciudad viniendo y yendo.

La Maga es una mujer todavía joven,

y Rocamadur, su hijo, aún, un niño.

Repaso las queridas páginas de encuentros

y desencuentros entre Oliveira y

La Maga mientras París, todavía,

estaba de moda, mucho más que Nueva York,

o que Miami o Chicago. París era por entonces

una fiesta todavía para los intelectuales,

los artistas y para los inconformistas.

Y yo siempre veo a la Maga como a una mujer

morena, alta, con pechos grandes y limpios

y con labios más bien anchos.

 

Gaspar Jover Polo

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • Nkonek Almanorri

    Encontré esta novela en París en 1978, el mismo año en que supe de su autor y en el que también yo viví allí, la sigo teniendo y guardando desde entonces, ahora en mi otra biblioteca en mi casa de Canarias; la he leído dos veces seguidas de un tirón casi y otras tantas veces de a saltos. Me identifico totalmente con esas personas que nunca logran encajar en ningún lugar, entre nadie y bajo ninguna circunstancia; quizás sea, en mi caso, por haber estado desde los 17 años de ciudad en ciudad por toda Europa, sabiendo y sintiéndome entre gente que jamás, nunca y hasta hoy he podido conocer. Rayuela es una novela que hoy debería ser leída cuasi a la fuerza por, especialmente, esta sociedad que no sabe bien dónde está y menos aún a dónde va o la dirigen. Gracias por su aportación.

    • gaspar jover polo

      A todos los comentarios que me hacen los compañeros poetas les doy las gracias, pero, en tu caso, creo que con eso me quedo corto.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.