gaspar jover polo

UN LIBRO DE ANDAR POR CASA

UN LIBRO DE ANDAR POR CASA

 

De vez en cuando, vuelvo a leer

Rayuela y me encuentro la sorpresa

de que sigue siendo el mismo libro.

Se trata de un libro viejo,

de uno de andar por casa,

de la mesita de noche, tal vez, al cuarto despacho,

con algunas hojas sueltas

y al que la inteligencia artificial

no ha llegado.

Este libro sigue siendo una obra escrita

por un autor competente

aunque nunca satisfecho, y aquí sigue intacta

la Maga, su personaje fetiche,

por la ciudad viniendo y yendo.

La Maga es una mujer todavía joven,

y Rocamadur, su hijo, aún, un niño.

Repaso las queridas páginas de encuentros

y desencuentros entre Oliveira y

La Maga mientras París, todavía,

estaba de moda, mucho más que Nueva York,

o que Miami o Chicago. París era por entonces

una fiesta todavía para los intelectuales,

los artistas y para los inconformistas.

Y yo siempre veo a la Maga como a una mujer

morena, alta, con pechos grandes y limpios

y con labios más bien anchos.

 

Gaspar Jover Polo