El sauce intentaba
alcanzar mi sombra
en el último destello
del atardecer.
La brisa ilusoria
removía el rocío
sobre mis pestañas
impregnadas del aroma
a jazmín de los poetas.
Desde aquella noche
fueron años de naufragio
en aguas corrosivas
y pasos interminables
por bosques de ceniza.
Mis manos solo aprendían
a suturar las heridas
hasta que la cicatriz
se transformó en pluma.
-
Autor:
Irina M. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de febrero de 2026 a las 12:40
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Portillo, El Hombre de la Rosa, Andy Lakota👨🚀

Offline)
Comentarios2
Genial y hermoso tu versar estimada poetisa y amiga Irina M
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias por sus palabras ☺️
Hoy los sauces, todos, extienden sus sombras invisibles cada vez más siniestras por todos los jardines, bosques y lugares que habitamos: nos hemos vuelto invisibles.
♥️🤝
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.