Irina M.

EL JAZMÍN DE LOS POETAS

 

El sauce intentaba 

alcanzar mi sombra

en el último destello 

del atardecer.

 

La brisa ilusoria 

removía el rocío 

sobre mis pestañas 

impregnadas del aroma 

a jazmín de los poetas.

 

Desde aquella noche

fueron años de naufragio 

en aguas corrosivas

y pasos interminables 

por bosques de ceniza.

 

Mis manos solo aprendían

a suturar las heridas 

hasta que la cicatriz 

se transformó en pluma.