Café y Presencia

anthony carrasquel

Una taza de café, tan fuerte y dulce, que se asemeja a tu personalidad, que me atrapa con fuerza y con claridad.

¡Ay, qué envidia le tengo a esa taza, que prueba tus labios... mientras yo por ellos muero!

No importa si el café se enfría en la mesa, si tu mirada me da la certeza, que no hay aroma, grano, ni dulzura, que supere el hechizo de tu figura.

Mañana otra taza volverá a humear, esperando el momento de verte llegar.

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Comentarios1

  • anthony carrasquel

    Si esa taza supiera la fortuna que sostiene entre sus bordes, se rompería de puro orgullo. Pero no temas por el café frío, pues mientras el humo se disipa, tu presencia mantiene encendida la llama de mi atención.

    Dicen que el café despierta el cuerpo, pero es tu mirada la que realmente me despierta la vida, es tu recuerdo el que se queda impregnado en mi pecho, mucho después de que el último grano se haya molido.

    Mañana, cuando el aroma vuelva a llenar el aire, no busques el sabor en el azúcar, sino en el brillo de mis ojos al verte entrar. Porque al final, el café es solo el pretexto para que el tiempo se detenga! y me permita naufragar en tu figura



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