Pudiste herirme, mas no doblegarme; sigo erguida sobre mi esencia invencible.
La dignidad me ampara, como piedra oscura y eterna.
Quebraste promesas, no mi ardiente voz, que atraviesa el silencio con honores.
Yo soy la no rendida, la incorruptible, grabo mi nombre más allá de tu olvido.
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Autor:
CRICEL (
Online) - Publicado: 9 de febrero de 2026 a las 15:59
- Categoría: Amor
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