Te recuerdo
cuando el aroma de la tierra húmeda,
llega con el viento de la tormenta.
Promotora, hechicera de sentimientos.
Solo fuimos dos almas—un dragón y un tigre—fusionándonos,
consumidos por el fuego de la pasión.
Debería haber durado toda una vida, y sólo nos fundimos
un instante en aquel otoño.
Tras nuestras espaldas,
el ancho mar apagaba con sus olas celosas
nuestro amor.
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Autor:
Eva Estella Parejas Manzanal (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de febrero de 2026 a las 02:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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