Silvia del Valle Suarez

Profesando

 

Te recuerdo
cuando el aroma de la tierra húmeda, 
llega con el viento de la tormenta.
Promotora, hechicera de sentimientos.
Solo fuimos dos almas—un dragón y un tigre—fusionándonos,
 consumidos por el fuego de la pasión.
Debería haber durado toda una vida, y sólo nos fundimos
un instante en aquel otoño.
Tras nuestras espaldas,
el ancho mar apagaba con sus olas celosas
nuestro amor.