Mala mía por creerte, quizá.
O eso decías tú
cuando yo te creía
en cada duda,
mientras la ansiedad me estremecía
y decidías el futuro
de lo nuestro
en cuestión de días.
Mala mía por llevar los ojos vendados,
como buen amor incondicional,
sin pensar en el qué dirán,
solo en lo que pensabas de mí.
Eso importaba más.
Mala mía por no oír a la gente
que, de buena fe, me advertía.
“Ese chico no te dará más que infortuna”.
Yo les callaba,
me hacía la sorda.
Sabía que era veneno,
demasiado tarde.
Cuando ya corría por mi sangre,
Mala mía por llorarte cada noche
mientras rogaba
que me quisieras como yo lo hacía.
Pedía una pizca
del amor que te daba.
Solo una.
Mala mía por imaginar un futuro contigo
cuando tú
no pensabas lo mismo.
Mala mía por creer que cambiarías,
que no eras como los libros,
mil veces leídos
con los mismos finales.
Mala mía por saborear el dulce de tu amor
que se volvía amargo
en los momentos de tensión.
Era dulce solo al instante,
y aun así
me hice adicta a su veneno,
aunque ya no supiera bueno
-
Autor:
Sao (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 7 de febrero de 2026 a las 18:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.