El inventario del frío
No busques el corazón.
Lo he dejado en el perchero,
junto a los abrigos que ya no calientan
y el paraguas roto de las promesas.
Hoy la casa es una boca abierta
que se traga el eco de mis pasos.
He contado los clavos de la pared
como quien cuenta las estaciones de un calvario
que ya no tiene cruz,
solo madera.
Hay un modo de romperse
que no hace ruido:
un derrumbe de hormigas en la sangre,
un silencio de cal que se desprende
del techo de la infancia.
Señores, disculpen la demora,
pero me he quedado atrapada
en la costura de un adiós que no termina.
Me he vuelto experta en el arte de la resta:
menos luz,
menos carne,
menos nombre.
Solo queda este residuo,
este polvo de estrella muerta
que insiste en brillar
bajo la suela de los que pasan de largo.
Al final, la muerte no es un viaje.
Es quedarse sentado,
viendo cómo el tiempo se come las manos
con las que alguna vez
intentamos detener el mundo.
© Nelly Cevallos-Liora
-
Autor:
Nelly Cevallos - Liora (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de febrero de 2026 a las 17:32
- Comentario del autor sobre el poema: Todos derechos reservados © Nelly Cevallos - Liora
- Categoría: Triste
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Nelly Cevallos - Liora, Mauro Enrique Lopez Z., EmilianoDR, JAVIER SOLIS, Poesía Herética, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
Hermosos versos mi linda amiga
aunque no eres una estrella apagada
sino un corazón valIente y ardiente
un alma viva que arrebata.
Con mucho cariño
JAVIER
Gracias, Javier, por tus palabras tan generosas.
Las recibo con el corazón encendido y el alma agradecida.
Un abrazo grande.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.