Nelly Cevallos - Liora

El inventario del frío

 

El inventario del frío

 

No busques el corazón.

Lo he dejado en el perchero,

junto a los abrigos que ya no calientan

y el paraguas roto de las promesas.

 

Hoy la casa es una boca abierta

que se traga el eco de mis pasos.

 

He contado los clavos de la pared

como quien cuenta las estaciones de un calvario

que ya no tiene cruz,

solo madera.

 

Hay un modo de romperse

que no hace ruido:

un derrumbe de hormigas en la sangre,

un silencio de cal que se desprende

del techo de la infancia.

 

Señores, disculpen la demora,

pero me he quedado atrapada

en la costura de un adiós que no termina.

 

Me he vuelto experta en el arte de la resta:

menos luz,

menos carne,

menos nombre.

 

Solo queda este residuo,

este polvo de estrella muerta

que insiste en brillar

bajo la suela de los que pasan de largo.

 

Al final, la muerte no es un viaje.

Es quedarse sentado,

viendo cómo el tiempo se come las manos

con las que alguna vez

intentamos detener el mundo.

 

© Nelly Cevallos-Liora