La inquina empieza,
fiscal y acusado
en nueva contienda,
listos a su oficio
previendo defensa,
con papel en mano
intuye estrategia.
Al fondo los ecos
sonidos vacíos,
con martillo en mano
dictando sentencia,
un juez sin rostro
un paso constante,
sudores de palmas
el púlpito tiembla.
Respira.
Y 7:50…
Buscando motivos
de tan cruenta pena,
tortura del alma
el verdugo llega,
dolor en el fondo
ajena la pena.
¡Respira!
¡De clavos ardientes
cae la tormenta!
¡Terror a la Bestia!
¡Detras asecha!
¡Veneno en las fauces!
¡Cuchillas por garras desgarran muñecas!
Se acerca el llanto,
son gritos del alma
rodillas que tiemblan,
se detiene el tiempo,
correr quisieras,
mas como un niño,
te encoges…
te escondes…
¡La Bestia llega!
-
Autor:
Saúl Velazco (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 5 de febrero de 2026 a las 14:39
- Comentario del autor sobre el poema: A veces llega sin saber por qué, te invade y controla tu vida, tu forma de ser, y hace parecer que no tienes salida.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 2

Online)
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