Los ojos jadeantes
Partículas pisan.
En arenas o estrellas,
En fuego u agua,
Sin palabras asoma
La tormenta.
Como un pilar de Heliopolis
Se prosternó eternamente
La razón científica.
En un campo de pozos
Se despierta la luna.
Sale el sol
Cuya languidez
Iguala el fulgor inefable
De una rosa perdida.
Y el León Rojo,
Besado por el Nilo
Y bendito por los zenites,
Victorioso mora.
-
Autor:
Rodrigo Favonio (
Offline) - Publicado: 5 de febrero de 2026 a las 12:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios1
Hermoso y genial tu preciado versar estimado poeta y amigo Rodrigo
Saludos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.