¡TRINO Y VIENTOS!
Tan solo en mis demencias, como galgo tras el Rocinante,
busco ráfagas de crudas crines, cabeza y vientos.
Soy voz tonante de dulces Dianas, de escudos y cuajados astilleros,
ensanchado ancho y yelmo de barquero, molino y viento la visión del jornalero.
Así yo quiero, y me siento anhelo del dulce néctar y librarme del librero,
del sudario en prosa del novelero, del otro, del de acá y más allá...
y del poeta loco que, lanza en ristre con trinos viste, mi idolatrado arte de alfarero.
¿Cómo hacerlo y entenderlo todo, si soy Quijote sin adarga en duelo,
sin sus pieles, sin rocín ni galgo; flaco pelón sin mosquitero?
¿Cómo hago, Dulce y Néctar, para zurcir de finos bucles mis famas de yuntero?
Flor y boca, así refiero, al besar tu boca de exquisitas rosas,
sembradíos de arte donde moras, jardinero.
¿Cómo hago, ¡oh diosas!, ¡de hortelano y rábano!,
si tengo duelo de sementera y los ojos tuertos, sin raíz del mensajero?
Así me junto, como azada del labriego, escardado en ático,
y desahuciar diablillos de montaña, valle y fontaneros.
¿Cómo hago, sublime Vate, si al tejer con hilos de tus finas sedas,
mi alma embate con burdas telas los colores de mi sino y costurero?
¿Cómo hacerlo y entenderlo todo, si soy Quijote sin adarga en duelo,
sin sus pieles, sin rocín ni galgo; flaco pelón sin mosquitero?
¡Tan solo y en mis demencias, demando en versos la copa amable que bebes en mí!
(Mi lanza es un trino, mi escudo es el viento...) (Tan solo... tan solo...)
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.
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Autor:
Racsonando (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de febrero de 2026 a las 11:53
- Comentario del autor sobre el poema: "En esta pieza, Oscar Arley Noreña RÃos (Racsonando Ando) presenta una reinterpretación del mito quijotesco. No estamos ante el caballero de la armadura, sino ante el hombre que, 'sin adarga en duelo', enfrenta sus propias demencias armado solo con versos.
- CategorÃa: Sin clasificar
- Lecturas: 49
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg, Llaneza, Carlos Baldelomar, Lualpri, Tommy Duque, Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, racsonando, Begoña Varona (antes Nelaery), Hernán J. Moreyra, Freddy Kalvo, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., David Arthur, Javier Julián EnrÃquez, alicia perez hernandez, El desalmado, antonio cuervo
- En colecciones: ¡Los ojos de mis devaneos!.

Offline)
Comentarios3
Buenas letras.
Saludos poeta Racsonando, y excelente música
Hermoso y genial tu preciado versar estimado poeta y amigo Racsonando
Saludos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
El texto se apoya en una fuerte intertextualidad con el universo quijotesco para construir una voz que reflexiona sobre la identidad del creador, el desajuste entre ideal y realidad, y la lucha interna del artista. El uso de imágenes agrÃcolas, marineras y artesanales mezcla oficios y sÃmbolos para expresar una sensación de búsqueda y descoloque existencial. Más que narrar una historia lineal, el poema funciona como un monólogo cargado de referencias culturales y juegos lingüÃsticos. En conjunto, el texto transmite una conciencia crÃtica sobre el oficio poético, presentada desde el exceso verbal y la ironÃa, como si el hablante se reconociera a la vez heredero y parodia del ideal quijotesco.
Saludos
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