En el ardor del último día,
te gritaré que no me dejes en la sombra,
que me levantes allí, junto a las estrellas,
para iluminar la tierra de mi vida.
Dame también un ojo, oh grande Universo,
para que pueda, mi amor, mirar en movimiento,
besar su imagen a través de los rayos de luna,
sentir que estamos juntos otra vez.
Mirarla cada noche
a través del espacio negro que nos separa,
estar con mi ojo vigilante
de aquella que fue mi compañera.
Y si no puedo encontrarla,
porque ha muerto, aunque la muerte no tenga sentido,
dame fuerza para brillar,
para iluminar su camino por el Universo.
Y si no la colocas cerca de mí,
sepas que jamás la olvidaré
a aquella que estuvo a mi lado
cuando nadie quería estar.
Y recorreré con mi ojo la tierra
hasta el día en que encuentre su tumba,
y entonces me detendré con mi rayo de estrella
junto a la cabecera de la que fue mi amor.
-
Autor:
Vasile Serban (
Online) - Publicado: 5 de febrero de 2026 a las 02:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.