Debajo de la cama
no hay monstruos imaginarios,
hay recuerdos despiertos
esperando que cierre los ojos.
Duermo en fragmentos,
cinco minutos robados al miedo,
seis si el cansancio me vence,
nunca lo suficiente
para soñar sin vos.
La realidad no tiembla:
es un frío que no se puede tapar,
entra por los huesos
y se queda,
como verdad que no pide permiso.
Hoy la muerte me enseñó su jugada,
no vino a llevarme,
vino a mostrarme
lo fácil que es perderlo todo
sin hacer ruido.
Respiro lento para no romperme,
pero la noche sabe mi nombre
y lo pronuncia despacio,
como una amenaza.
Si amaneciera
no sería alivio,
sería apenas otra prueba
de que sigo acá,
conviviendo con mis demonios
en silencio.
-
Autor:
MatiasEmmanuel (
Offline) - Publicado: 4 de febrero de 2026 a las 20:50
- Comentario del autor sobre el poema: A veces el verdadero terror no está en lo que imaginamos, sino en lo que recordamos despiertos. Aprender a seguir viviendo no siempre es sanar: muchas veces es convivir en silencio con lo que no se va, sosteniéndose apenas, un amanecer a la vez.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Mª Pilar Luna Calvo, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
Hermoso y genial tu preciado versar estimado poeta y amigo Matias
Saludos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
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