¿por qué? ¿Por qué?

Sierdi

 

Como una súbita tormenta sin calendario.

Su mirada corría a la presencia de un galán.

Hambrientos sus labios corrieron a besarlo.

Como hiena deseosa, libidinosa muy carnal.

 

En distinto jardín, florecía, tácito, un tímido vergel.

Que siempre la pensaba, con el amor idóneo de su ser.

Todos los días, despojaba, pétalo a pétalo, una flor de su vestido.

Soñando con ella, deliraba, fantaseando, sin pensar que era cruel.

 

Ella llegó, saludando al incauto, con su profano perfume y pérfida miel.

Y Él, temblando torpemente, derramó su amor, como un pincel de verdad.

Si, ella lo merecía, debía contarle, sanamente al pobre; que es infiel.

Pero llorando, falsamente, le profirió, que era muy fiel y sin maldad.

 

El mirando al cielo, se arrodilló ante ella. Agradeciendo a Dios a plena voz.

Inesperadamente, cayó, enérgicamente, un magno rayo, que la partió en dos.

ÉL, llorando con rabia. Le grita al cielo. ¿Por qué a ella? Si era, mi gran amor.

Tan santa e idónea, que, sin vacilar, me entregó todo, su franco amor.

 

¿Por qué? ¿Por qué? Dios…

¿Quién me dice la respuesta?

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios4

  • El Hombre de la Rosa

    Genial tu bello versar estimado poeta y amigo Sierdi
    Recibe un abrazo de Críspulo desde España
    El Hombre de la Rosa

  • JoseAn100

    Vaya, tremendo escrito y final ..Saludos Jose Angel.

  • Nelaery

    ¿ Porque mintió a un inocente?
    Saludos, Sierdi.

  • MISHA lg

    historia intensa de amor poeta
    gracias por compartir

    Ella llegó, saludando al incauto, con su profano perfume y pérfida miel.

    Y Él, temblando torpemente, derramó su amor, como un pincel de verdad.

    Si, ella lo merecía, debía contarle, sanamente al pobre; que es infiel.

    Pero llorando, falsamente, le profirió, que era muy fiel y sin maldad.

    El mirando al cielo, se arrodilló ante ella. Agradeciendo a Dios a plena voz.

    Inesperadamente, cayó, enérgicamente, un magno rayo, que la partió en dos.

    ÉL, llorando con rabia. Le grita al cielo. ¿Por qué a ella? Si era, mi gran amor.

    besos besos
    MISHA
    lg



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.