Yo era una buena persona,
correcta y bien educada.
El amor tocó a mi puerta
y ya no me importa nada.
Era decente y tranquilo,
persona de confianza,
pero cuando el amor vino
perdí el miedo y la esperanza.
No conozco a dónde voy
ni si he salvado mi alma,
ya no recuerdo quién soy
porqué ardí como una zarza.
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Autor:
El desalmado (
Offline) - Publicado: 3 de febrero de 2026 a las 14:50
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 37
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, EmilianoDR, Éusoj Nidlaj, alicia perez hernandez, Hernán J. Moreyra

Offline)
Comentarios3
Ojalá que un día pueda encontrar el consuelo que le devuelva el alma.
Ojalá algún día sea amado y deje de ser el desalmado...
"No ser amado es un simple contratiempo, la verdadera tragedia es no saber amar" Albert Camus.
El amor como cualquier arte se puede aprender a menos que sea un desalmado patológico...
Informe Clínico: Patología: enamorado
Sintomatología inicial:
Comenzó como un temblor en el pulso,
una leve arritmia al pronunciar su nombre.
El paciente presenta pupilas dilatadas,
un consumo excesivo de oxígeno
y una pérdida total del sentido del norte.
Patogenia
No es magia, es una infección de la lógica.
El virus se aloja en el lóbulo frontal,
bloqueando el juicio, atrofiando la duda.
La dopamina es el veneno que corre por las venas,
un flujo constante de euforia química
que precede a la abstinencia de la soledad.
Diagnóstico
Obsesión aguda con pronóstico reservado.
Hay una inflamación severa de la esperanza
y una necrosis del instinto de supervivencia.
El sujeto ya no distingue entre el "yo" y el "nosotros",
confundiendo el hambre con el vacío de la ausencia.
Tratamiento y Pronóstico
No existen antibióticos para este delirio.
Se recomienda aislamiento o entrega total;
cualquier punto medio es solo una agonía lenta.
El amor, en este estado, es una enfermedad crónica:
no se cura, solo se aprende a vivir
con el corazón latiendo fuera del pecho.
Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
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