La Conciencia

William26🫶



LA CONCIENCIA 

 

 

La conciencia no llega a caballo blanco,

llega tarde, despeinada

y con olor a lluvia vieja.

No trae sermones ni estampitas,

trae preguntas maleducadas

que no se pueden devolver.

Se sienta donde tiraste la chaqueta,

pide el mismo trago

y paga con recuerdos

que no figuran en la cuenta.

No levanta la voz,

pero te deja sin palabras.

 

No se aprende en la escuela,

se aprende perdiendo.

En el surco mal hecho,

en la cosecha apurada,

en la mano que soltaste

cuando todavía hacía falta.

 

La conciencia no grita,

no empuja ni ordena,

solo espera despierta

cuando apagan la fiesta.

No te pide que seas bueno,

solo que seas fiel,

porque nadie se escapa

de vivir con su piel.

 

Yo quise engañarla mil veces:

la vestí de excusa,

la dormí con promesas,

le tiré tierra encima

como a un error que no vuelve.

Pero la condenada

sabe cavar.

En el campo dicen

que la tierra habla bajito,

que avisa antes de quebrarse.

La conciencia es igual:

primero te roza,

después te insiste,

y al final te cobra

con intereses de madrugada.

 

No te pide que seas santo,

ni ejemplo de nadie,

solo que no te vendas

por miedo

o por costumbre.

 

La conciencia no grita,

no empuja ni ordena,

solo espera despierta

cuando apagan la fiesta.

No te pide que seas bueno,

solo que seas fiel,

porque nadie se escapa

de vivir con su piel.

 

 

Porque cuando el cuerpo se pone lento

y la vida pasa lista,

no es la muerte la que asusta…

es quedarse a solas

y no reconocerse.

 

La conciencia no grita,

no sabe mentir,

si no te reconoce

ya no es culpa de ella…

es de ti.

  • Autor: Wii (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 3 de febrero de 2026 a las 00:06
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 2
  • Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.