Hay almas que el azar nos cruza un instante,
con brillo de cometa,
fugaz y encendido,
y aunque el camino cambie, el pulso sea distante,
su esencia perdura en el amor aprendido.
Son ecos suaves de una voz ausente,
un hueco que se abraza sin poderse llenar;
la vida, caprichosa, los lleva en otra corriente,
mas no logra de lazos al corazón arrancar.
Comprendemos un día, sin reproche ni queja,
que el mapa de la vida a veces es cruel:
mantiene el alma cerca, aunque el cuerpo se aleja,
guardando su tesoro bajo un secreto fiel.
Ya no es necesario el saludo en la puerta,
ni el día a día urgente, ni el roce en el andar;
si el recuerdo es la llama que a la memoria despierta,
esa alma amada siempre en nosotros va a morar.
Porque algunos destinos no son de carne y hueso,
son de lazos eternos que no saben de fin.
Están fuera del tiempo, más allá del suceso,
viviendo en el pecho, donde el amor es jardín.
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Autor:
TheAusent (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de febrero de 2026 a las 14:16
- Categoría: Amor
- Lecturas: 48
- Usuarios favoritos de este poema: Hernán J. Moreyra, tatalia, Alqalat, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., MISHA lg

Offline)
Comentarios2
Espectacular 🫂
Gracias hermosa dama🫂
Porque algunos destinos no son de carne y hueso,
son de lazos eternos que no saben de fin.
Están fuera del tiempo, más allá del suceso,
viviendo en el pecho, donde el amor es jardín.
...............
Me encantó el cierre que le diste a tus bellos versos. Y es una realidad el destino tal vez no sea de carne y hueso pero son lazos etenos que no saben de final. cuando estamos destinados a estar con alguien el destino siempre nos alcanza. saludos poeta
Muchas gracias, me alegra que le haya gustado ❤️
¡Saludos!
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