Un día se acabó todo, no hubo un adiós.
Solo un bloqueo, un hasta nunca sin tu voz.
Hubo silencio y desalojo tu risa,
era el dueño de este edificio, quizá.
Nunca le diste mantenimiento a tu lugar,
solo llamabas y yo lo tenía que arreglar.
No hubo nada de tu parte, solo reclamos;
solo fueron reproches en forma de ramos.
Yo tenía que ir, porque tú estás atada,
solo para mí; con el otro no hay nada
de eso. Ahí eres libre, y si yo lo trato de ser,
vuelves, mientes y lo vuelves a deshacer.
Por eso tiré el edificio, nuevos cimientos,
nuevo yo, dejé ir hasta los remordimientos.
Ya no hay una habitación para ti aquí;
al final ni tú perdiste, ni yo perdí.
Tú tienes a otro y yo me tengo a mí.
De ese amor que me jurabas ya no oí.
Tu nombre de mi planta solo desapareció;
dejé de ser tu juguete y me tomé aprecio.
Crecí como una planta y
de ti aprendí
lo que ya no quiero, eso ya lo viví.
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Autor:
Makoto yuki (
Offline) - Publicado: 1 de febrero de 2026 a las 14:25
- Comentario del autor sobre el poema: Ya solo escribo para quien escucha
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 42
- Usuarios favoritos de este poema: Makoto yuki, 🌱🌷 MariPD, Llaneza, Mauro Enrique Lopez Z., Melissa 94, Mª Pilar Luna Calvo, Nelaery, Poesía Herética, MISHA lg, Carlos Baldelomar, JuanDumBass

Offline)
Comentarios2
Me gusta tu poesía, que toma decisiones para ser feliz,abrazo
Me gustan tus letras.
Está bien no quedarse ..
Está bien arrepentirse...
Está bien destruirse y volverse a crear.
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