Makoto yuki

Nuevo Cimiento

Un día se acabó todo, no hubo un adiós.
Solo un bloqueo, un hasta nunca sin tu voz.
Hubo silencio y desalojo tu risa,
era el dueño de este edificio, quizá.


Nunca le diste mantenimiento a tu lugar,
solo llamabas y yo lo tenía que arreglar.
No hubo nada de tu parte, solo reclamos;
solo fueron reproches en forma de ramos.


Yo tenía que ir, porque tú estás atada,
solo para mí; con el otro no hay nada
de eso. Ahí eres libre, y si yo lo trato de ser,
vuelves, mientes y lo vuelves a deshacer.


Por eso tiré el edificio, nuevos cimientos,
nuevo yo, dejé ir hasta los remordimientos.
Ya no hay una habitación para ti aquí;
al final ni tú perdiste, ni yo perdí.


Tú tienes a otro y yo me tengo a mí.
De ese amor que me jurabas ya no oí.
Tu nombre de mi planta solo desapareció;
dejé de ser tu juguete y me tomé aprecio.


Crecí como una planta y
de ti aprendí
lo que ya no quiero, eso ya lo viví.