Ya no quedan lágrimas que derramar,
el dolor se difumina en la niebla,
mas no cesa: viento que se cuela
por las grietas que no puede colmar.
el dolor se difumina en la niebla,
mas no cesa: viento que se cuela
por las grietas que no puede colmar.
No es de nadie y atraviesa el andar
de la especie entera; su centella
arde en pérdidas que no son de ella,
sedimento que aprende a caminar.
de la especie entera; su centella
arde en pérdidas que no son de ella,
sedimento que aprende a caminar.
Mas en su insistencia algo se rehace:
el espíritu ancho, sin nombre, obedece
a la herida que lo hace crecer.
el espíritu ancho, sin nombre, obedece
a la herida que lo hace crecer.
Porque el llanto que el tiempo deshace
es el umbral donde nace la vez
en que el silencio aprende a amanecer.
es el umbral donde nace la vez
en que el silencio aprende a amanecer.
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Autor:
Juan Roldan (
Online) - Publicado: 30 de enero de 2026 a las 12:55
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Online)
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