Inutil Devoción

boy dumb

Quiero sentirte en mi piel

como una herida que no cicatriza,

atada a mis sentimientos

con nudos que ni el tiempo sabe deshacer.

Pesada de dopamina,

incrustada entre mis costillas,

golpeando como un animal preso

casi alcanzando este corazón destripado

que no late: te invoca,

y agoniza por ti.

Oh, amada mía,

dime cómo se le reza a unos ojos tan bellos como los tuyos

para que me miren sin huir.

¿Cómo se mendiga atención

sin perder la dignidad del alma?

Que tu silueta de dama discreta

fingiendo distancia

indiscretamente pronuncie mi nombre

en la soledad tibia de su alcoba,

como si fuera pecado

y alivio al mismo tiempo.

Amantes somos de la vida misma,

pero tú me enseñas el arte de desaparecer:

me guías suave hacia el abismo

mientras tu amor extraño

se impone contra todo mi parecer.

Te miro aun cuando cierro los ojos,

te extraño incluso cuando respiras cerca,

y cuando te vas

dejas el aire incompleto,

como si al mundo le faltara una palabra.

No paro de mirarte,

no paro de perderme,

no paro de caer en la idea de ti.

Quizá loco por usted me encuentro,

y no lo niego:

estoy encantado de tenerla cerca,

pero siempre lejos…

como lunes y domingo,

como diciembre y enero,

como la luna queriendo arder

en el fuego imposible del sol.

Y aun así te espero,

con esta devoción torpe,

con este amor que no sabe rendirse,

porque si amarte es condena,

que sea perpetua,

y si olvidarte es salvación,

entonces prefiero perderme en ti.

  • Autor: Mateo Mieles. (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 30 de enero de 2026 a las 01:46
  • Categoría: Carta
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.