El sol derrama oro sobre el muro,
las tazas tiemblan tibias en la mesa,
el agua canta, breve, su promesa
y el mate gira lento, tierno y puro.
Las plantas se desperezan sin apuro,
un pájaro inaugura la belleza,
y yo, sin tanta prisa en la cabeza,
rechazo un pensamiento, lo censuro.
Descubro en lo pequeño un universo,
la vida me recita el mejor verso
mientras sorbo en silencio su dulzura.
Y pienso: “Que milagro el día claro,
que todo empiece, y yo, sin calendario,
reciba su verdad sin armadura”.
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Autor:
Benkiju (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 29 de enero de 2026 a las 16:34
- Comentario del autor sobre el poema: Despertar cada mañana, sentir la brisa y el encanto de esta vida, no sólo es felicidad plena sino, también, sentirme infinitamente bendecida.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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