Día de cabaña.

Jesús Ángel.

 

El mundo se detiene,
el tiempo es presente;
mañana no existe,
solo este instante.

Las calles calladas,
las arterias dormidas;
el invierno suspira,
su lluvia contenida.

Sin pena ni gloria,
victoria o derrota;
la lluvia es testigo
del tiempo que brota.

El asfalto desierto,
la calle y su alma;
el olor intenso a invierno,
enciende sentidos.

Susurran las hojas,
el viento las mece;
se siente el silencio,
sonido que crece.

Nada que hacer,
partida ganada;
latidos lentos,
serenos que fluyen.

Día de cabaña,
en casa conmigo;
entro en la ducha,
pulso pausado.

Solo y en silencio,
me dedico a las letras;
lluvia sobre lluvia,
susurros que fluyen.

Día de cabaña,
perfecto de lluvia;
el tiempo no existe,
solo este instante…

Latidos lentos,
serenos que fluyen.

  • Autor: Jesús (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 29 de enero de 2026 a las 03:44
  • Comentario del autor sobre el poema: Por los que quedan, sean o no, parecidos...
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2
  • Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa
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Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Genial y hermoso tu gran versar estimado poeta y amigo Torrelavegense Jesús Ángel
    Saludos de amistad desde Nueva Ciudad
    El Hombre de la Rosa



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